ENCICLOPEDIA o Diccionario Razonado de las ciencias y artes y los oficios
(1751-1772)

Se trataba en un principio de una empresa comercial, la traducción de la CYCLOPAEDIA del inglés Ephraim Chambers, por iniciativa del librero Le Breton 1745.
Los filósofos comprendieron muy pronto el interés de tal empresa, instrumento de combate contra prejuicios y errores en todos los terrenos del conocimiento. Diderot, anunció la dirección desde 1746 y fue el verdadero coordinador de la publicación, ayudado por D’Alenbert, que se encargó de la parte científica y redactó el <discurso preliminar> en el que presentaba la obra como una historia de los progresos del espíritu. El primer volumen apareció en 1751, mostrando ya de entrada la voluntad de los colaboradores, que no era otra que superar la pura erudición y fundar una ciencia positiva del hombre. A pesar del apoyo de Malesherbes, director de la censura, pronto surgieron los ataques de parte de todos aquellos que, por razones religiosas o sociales, no podían tolerar que fuera socavado el edificio de la tradición. Para escapar a las críticas, los enciclopedistas utilizaron subterfugios, tales como juegos de remisiones o diálogos entre autores que expresaban puntos de vista distintos. “Lo importante era despertar conciencia en los lectores”, sin correr por ello el riesgo de ser acusados de dogmatismo subversivo. La campaña antifilosófica acabó, en 1759, con la revocación del privilegio otorgado a la Enciclopedia, lo que equivalía a prohibir la continuación, tras la publicación de siete volúmenes. Para respetar sus compromisos contraídos con los suscriptores, los editores publicaron entonces once volúmenes de planchas, empresa original que confirmaba la importancia concedida a las artes mecánicas y a la vida profesional. Todas las actividades del hombre, y no ya sólo las actividades intelectuales, estaban desde entonces recogidas en un mismo plano. Fueron numerosos los colaboradores de la Enciclopedia, y en cuanto a las ciencias, demasiados numerosos aportes como para que la Enciclopedia, pudiera expresar una doctrina coherente y precisa. Muy al contrario, situada en la encrucijada del pensamiento filosófico, se define y destaca por la multitud de puntos de vista en ella expresados de una generación más deseosa de despertar las conciencias que de adoctrinar a los hombres.

(Publicamos esta nota porque nos sirve para comprobar la culpa de aquellos criollos adinerados, que en esos años teniendo contactos con la cultura universal no se preocuparon por la culturización de nuestro pueblo…, ese fue el gran pecado y lo sigue siendo).

El Fortín del Estrecho